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  • Medicamentos

  • Cada frasco ámpula con liofilizado contiene:

    Clorhidrato de epirubicina 10, 50 mg Excipiente, c.b.

    BINARIN® ha demostrado ser útil contra una gran variedad de tumores sólidos y algunas neoplasias hematológicas.
    Dentro de las neoplasias hematológicas BINARIN® se indica en el tratamiento de la leucemia linfocítica aguda, leucemia mielocítica aguda, linfoma de Hodgkin y no Hodgkin y en el mieloma múltiple.
    Además, BINARIN® tiene buena actividad contra algunos tumores sólidos como cáncer de mama avanzado, carcinoma avanzado de vejiga, cáncer de ovario, carcinoma gástrico, cáncer pulmonar de células pequeñas, cáncer de cabeza y cuello, cáncer de páncreas, cáncer colorrectal, cáncer de cérvix, sarcoma de tejidos blandos y en osteosarcoma.

    • Su venta requiere receta médica.
    • No se deje al alcance de los niños.
    • No se administre durante el embarazo y la lactancia.
    • Este medicamento deberá ser administrado únicamente por médicos especialistas en oncología con experiencia en quimioterapia antineoplásica.
    • Hecho en México por: LABORATORIOS PISA, S. A. de C. V.
    • Reg. Núm. 511M98, SSA
    • CONTRAINDICACIONES
    • PRECAUCIONES

    No se utilice BINARIN® en pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a los derivados de la antraciclina. No se administre en pacientes que han desarrollado mielosupresión previamente con el uso de otros agentes antineoplásicos o con radioterapia ni en aquellos que han recibido tratamientos acumulativos completos previos con epirubicina u otra antraciclina ya que se incrementa el riesgo de cardiotoxicidad.
    Asimismo, se contraindica durante el embarazo y lactancia.

    Los pacientes que reciben BINARIN® deberán estar bajo supervisión médica especializada y cuando menos durante la fase inicial del tratamiento deberán ser hospitalizados.
    BINARIN® no debe ser utilizada en pacientes que recibieron previamente dosis completas acumulativas de epirubicina u otra antraciclina.
    Previo al inicio del tratamiento se recomienda una valoración cardiológica completa.
    La dosis debe ser ajustada individualmente de acuerdo con la respuesta clínica de cada paciente o a la presencia de toxicidad.
    El uso de regímenes de dosis semanales reduce el riesgo de toxicidad hematológica y cardiaca.
    La administración de BINARIN® debe ser a través de venas de gran calibre, de forma cuidadosa y lenta para evitar la extravasación debido al riesgo de producir ulceración y necrosis tisular local. Por esta razón la epirubicina no debe ser administrada por vía intramuscular o subcutánea.
    Si ocurre extravasación, la administración de BINARIN® debe ser suspendida de inmediato y completada la dosis en otra vena. No existe antídoto para revertir la necrosis local, se recomienda la aplicación de hielo y la elevación de la extremidad para reducir el daño.
    La hidratación oral adecuada puede prevenir o disminuir el riesgo de nefropatía por ácido úrico. Se sugiere administrar alopurinol y si las concentraciones de ácido úrico son elevadas, puede ser necesaria la alcalinización urinaria.
    En leucemia aguda BINARIN® puede ser administrada a pesar de la presencia de trombocitopenia, en algunos casos el incremento en el recuento plaquetario y el cese del sangrado puede ocurrir y en otros la transfusión de plaquetas puede ser necesaria.
    Se debe poner especial cuidado en aquellos pacientes que desarrollen trombocitopenia durante el tratamiento con epirubicina y se deberán evitar o disminuir la frecuencia de procedimientos invasivos, cuando esto sea posible. El uso de catéteres implantables (Port-A-Cath®) son recomendables para disminuir la frecuencia de las venopunciones. Se deben de examinar frecuentemente los sitios de punción, piel y mucosas, evaluación de heces y orina en búsqueda de sangre oculta. Además, se debe de evitar la administración de medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos y/o alcohol por el riesgo de ocasionar sangrado gastrointestinal.
    Los pacientes que desarrollan leucopenia deben ser observados cuidadosamente para descartar cualquier signo de infección. En los pacientes neutropénicos que desarrollen fiebre, se debe de iniciar antibioticoterapia empíricamente hasta determinar el foco infeccioso y obtener los resultados de los cultivos.